












Al elaborar este producto se considera que el comportamiento de la lluvia y la temperatura puede tener tres categorías posibles: inferior a lo normal, normal y superior a lo normal. Sin factores que modifiquen la circulación atmosférica típica del trimestre, cada categoría tiene la misma probabilidad de ocurrencia: un 33,3 %. Pero cuando actúan forzantes atmosféricos, como El Niño o La Niña, la circulación planetaria cambia y la ocurrencia de alguna de esas categorías se hace más -o menos- probable.
Este trimestre hay
una mayor probabilidad de que se registren temperaturas por encima de lo normal
en el extremo norte del país, el NOA (Noroeste Argentino), Litoral y Córdoba,
mientras que las
temperaturas normales o superiores a lo normales pueden
dominar, en promedio, en Buenos Aires, La Pampa y región de Cuyo.
Al contrario, en el centro y norte de Patagonia se favorecen los valores dentro del promedio
para la época. En el sur de esta región las temperaturas pueden ser normales o inferiores a lo
normales para el trimestre.
En cuanto a las
lluvias, hay una mayor probabilidad de que sean superiores a lo normales en todo el
oeste patagónico, y
normales o superiores a lo normales en el norte del Litoral,
este de Buenos Aires, Mendoza y el este de Patagonia.
Además, en el extremo norte del país, sur del Litoral, sur de Patagonia, La
Pampa y el oeste de la provincia de Buenos Aires se ven favorecidas las precipitaciones dentro del rango
normal, mientras que en Córdoba, el oeste de Santa Fe y este de
San Luis estas pueden ser
normales o inferiores a la media.
En el NOA y norte de Cuyo no se suministra pronóstico de precipitación debido a que están en su periodo con lluvias escasas, es decir, Estación Seca.
De acuerdo al
monitoreo de los últimos meses, el
océano Pacífico ecuatorial comenzó a registrar temperaturas por encima de lo
normal. Este calentamiento es necesario para que en un futuro
pueda desarrollarse un posible evento El
Niño. Todavía no se observa una combinación o respuesta entre
el calentamiento del océano y la circulación de la atmósfera, por lo que el fenómeno aún no se
declaró oficialmente.
Se debe destacar que, en promedio, cuando este fenómeno logra desarrollarse se
favorecen las lluvias por encima de lo normal durante la primavera y el verano
en varias provincias del centro y noreste argentino. Podés consultar el último
boletín disponible y más información en www.smn.gob.ar/enos.
El mes de
caracterizó por ser más cálido que lo normal en gran parte del país. En los
primeros y últimos días de junio hubo temperaturas
extremadamente altas para la época en el norte argentino y
también en el noreste de Patagonia.
Temperatura media y su anomalía respecto a lo normal para
los primeros 10 días de junio 2023.
CALOR | Récords de
temperatura máxima para junio
CALOR | Temperaturas
máximas inusualmente altas para la época
Sin embargo, entre
los días 10 y 20 el ingreso de aire de origen polar provocó temperaturas
mínimas extremadamente bajas, incluso con heladas en Patagonia y la franja
central.
Temperatura mínima
media y su anomalía respecto a lo normal para los segundos 10 días de junio
2023.
FRÍO | Temperaturas
mínimas tras el ingreso de aire muy frío
Por otro lado, junio
fue un mes muy seco, con lluvias escasas en gran parte del Litoral, Buenos
Aires y el este de Patagonia. Algunas localidades como Junín, Aeroparque y El
Palomar culminaron
con un registro mensual de 0 mm de precipitación acumulada.
Distinto fue el escenario en la cordillera del noroeste patagónico y de la franja
central, donde el continuo avance de frentes fríos y sistemas de bajas
presiones produjeron
lluvias y nevadas abundantes, persistentes e intensas. A partir
del día 21 se registraron
más de 400 mm de precipitación acumulada en algunas zonas
elevadas de Neuquén, y, en consecuencia, hubo crecidas de ríos e inundaciones
repentinas.
Precipitación acumulada y su
anomalía en junio 2023.
LLUVIA | Registro de
precipitación acumulada más alta para un mes de junio