















Le costó recuperarse a Dálmine en la primera etapa y otra vez volvió a carecer de poder ofensivo.
En el segundo tiempo con el ingreso del debutante Gargiulo el equipo generó situaciones por la banda izquierda pero todo terminaban en centros al área que los defensores del Camionero rechazaban permanentemente con una linea de cinco defensores y por delante una linea de cuatro que no permitia llegar al área sumado a la seguridad en los centros de su arquero Ramìrez.
Ganar de local sigue siendo una materia pendiente para los "violetas".