Hoy se cumplen 50 años del día en que nuestro primer gran conductor, Juan Domingo Perón, dejó está tierra para convertirse en historia, pero también -pese a quién le pese- en nuestro presente. Hoy en día, su figura, la de él, la de ella, sus símbolos alrededor de una época que se recuerda cómo gloriosa, permanecen presentes en cada rincón de la Argentina. Pero sabemos que la historia misma es un territorio de disputa constante y hoy quienes creemos en un proyecto de país peronista para engrandecer a nuestra Nación, nos encontramos con una difícil misión: reivindicar el relato histórico, que es, en última instancia, el futuro de nuestro país.